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  • Foto del escritorCarlos Andres Gomez Hincapie

Agua

Actualizado: 14 nov 2023

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Laurence Fink es alto, flaco, con alopecia pronunciada y de tez raída por el paso de los años y del frio invernal de Nueva York. Sus párpados caídos y sus ojeras cada vez más notorias, que saltan a la vista a través del cristal transparente de sus gafas redondas, dan cuenta del tiempo pretérito, y de sus luchas vespertinas contra el cansancio de toda una vida al servicio de amasar su inmensa fortuna.

Su jornada diaria es siempre la misma: pone su pie derecho por fuera de la cama a las 5:50 a.m., revisa su celular apostado sobre la mesa de noche tallada en cedro y nogal; acto seguido, toma su ducha matinal de diez minutos, observando como un poseso los rascacielos del Avenue Park, al costado derecho de Central Park, que se divisan a través del opalizado de los vidrios que recubren el 90% de su baño personal.

Una vez terminada su ducha de agua tibia, Laurence perfuma todo su cuerpo, entra en su bata de baño y desciende los cuatro pisos de gradas de roble canadiense que conducen desde su habitación privada hasta la cocina de 132 mts2, construida en bloques enteros de mármol de Carrara blanco con vetas verticales negras.

Laurence Fink es un sesentón solitario y huraño; sin embargo, en su casa viven tres empleadas domésticas, un jardinero, un mayordomo y hasta un chófer con licencia para conducir vehículos y también aeronaves.

Cualquiera de los miembros del servicio estaría dispuesto a subirle el desayuno hasta su cama; sin embargo, Laurence es reservado y metódico, prefiere mantener la privacidad de sus espacios personales y su sobriedad, casi que mística, en medio de tanta opulencia y debajo del helicóptero que lo espera todas las mañanas, apostado sobre la azotea de su mansión.

Su presencia en las revistas de negocios ha sido habitual durante los últimos 20 años; sin embargo, él mismo se ha visto sorprendido por el último número de la Revista Anfibia, publicación literaria de la Universidad de San Martín en Argentina.

Aquí empieza la verdadera historia. Laurence, al término de su reunión semanal en el edificio de cristal del CHASE, caminaba como cualquier neoyorkino más, cuando de repente, en una de las muchas tiendas de variedades sobre Lexington Avenue, dio con una revista en la que sobresalía un título llamativo: “Por qué el agua es el nuevo petróleo”.

Pagó USD$3.5 por la revista que anunciaba el artículo y siguió su camino de regreso al edificio negro del 295 Madison Avenue del que Laurence es amo y señor. Para su gran sorpresa, el artículo llevaba su nombre y su sonrisa sarcástica encabezaba la página. En esta oportunidad, no resaltaban los US$8.7 billones que gestionó su fondo de capital privado en el mercado de valores durante el 2019, tampoco el que fuera considerado como uno de los treinta hombres más poderosos del mundo, sino la idea que le viene rondando su cabeza desde hace algunos años.

Fink leía el artículo donde se mencionan, entre otras cosas importantes, que el estimado de personas que carecen de acceso al agua, según estudios del Instituto Nacional de Estadística y Censo de la República de Argentina – INDEC – es de 5.300.000, que el 75% de las conexiones a las fuentes hídricas en el país son informales y que, en resumidas cuentas, una de cada cinco personas en Argentina tiene vetado el acceso directo al preciado líquido para su supervivencia.

A pesar de ser una persona controladora en exceso, hasta de sus propias emociones, Laurence se dispuso a pegar el grito en el cielo; no por los datos del acceso al agua de la población en Argentina, sino por lo que consideró una violación flagrante a las cláusulas de confidencialidad de la información que afectarían su imagen, y Dios no lo quisiera, también su bolsillo.

Sin alcanzar a terminar el artículo de la revista Anfibia, llamó a su abogado en asuntos reputacionales, el afamado Dr. Aaron Smichael, para ponerlo en antecedentes y ordenarle iniciar las acciones necesarias a fin de borrar la información contenida en ese artículo, y lo más importante, impedir su divulgación a medios con mayor circulación.

Pero el destino, en su afán caprichoso, movió los dados 120 segundos antes de que Laurence colgará su llamada con el abogado Smichael. Julio Roa Garay, director de noticias escritas para Univisión en Latinoamérica, terminaba en ese mismo instante su conversación por ZOOM con Fausto Rodríguez, en la que intercambiaron hechos, datos y fuentes completas de la información sobre las movidas de Laurence Fink.

Y si, Laurence, una vez más tenía razón, la información divulgada por la revista Anfibia violó la cláusula de confidencialidad de los acuerdos previos, suscritos entre el gobierno de Argentina y una de las empresas más importantes del conglomerado financiero de Fink, hoy por hoy en boca de todos y en brazo de muchos, la farmacéutica Pfizer.

En estos acuerdos previos se estableció que para la venta de la vacuna contra el COVID 19, fabricada por Pfizer, era necesario que los gobiernos de países emergentes establecieran contragarantías en activos soberanos, en favor de la farmacéutica, con el fin de ayudar a atender las posibles demandas por efectos nocivos del biológico.

Para el caso argentino, Pfizer exigiría, como revelaba el artículo, que se pusieran como contragarantía los bloques de hielo de la provincia de Salta en la Patagonia; es decir, las reservas de agua de la Argentina para la posteridad.

Con esta movida de Fink, Black Rock, su fondo de capital espera materializar la idea que despierta en las madrugadas a su líder desde hace casi una década: lograr tranzar el agua como un derivado financiero y obtener rendimientos económicos por su gestión bursátil.

La premisa es sencilla: Laurence sabe, como nadie, que el negocio del futuro no será el petróleo, del que se saca energía, sino el agua, de la que depende toda manifestación de vida en la tierra.

Las cartas están encima de la mesa y el agua está servida. ¿Podrá Fink volver el agua un commodity y tranzar con ella en el mercado de Wall Street?

* Relato basado en el artículo: “Estrés hídrico: Por qué el agua es el nuevo petróleo” – La commoditización de los recursos naturales - Revista ANFIBIA, Universidad de San Martín, Argentina, 16 de junio de 2021
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